SORIANO Y LAS ACTAS DEL CABILDO DE BUENOS AIRES
(Nota publicada en Diario Crónicas de Soriano, Uruguay, el 10 de marzo 2026)
El 1 de enero de 1624 se eligen autoridades en Buenos Aires. Del mismo modo que todos los 1 de enero se elegirían luego los Alcaldes de Santo Domingo Soriano.
Para alcaldes ordinarios en Buenos Aires Joan de Tapia Vargas tuvo cinco votos, Gerónimo de Medrano 4, Enrique Enríquez 2, Joan Quinteros 5. Para alcaldes de la hermandad Xpoval Ximenes tuvo 2 votos, Diego Ruis 2, Diego Pérez Moreno 4, Antonio Gutierres 5, Hernán Suárez Maldonado 3. Para Alférez real Gerónimo de Medrano 2 votos, Alonso Agreda de Vergara 4, Joan Baptista Angel 2. El 4 de enero se nombra a Francisco de Manzanarez como Mayordomo de la ciudad (procurador general) con 5 votos, con el mismo título a Martín Martínez de Ulate con 4 votos y Mayordomo del Hospital a Francisco Bernardo Xixon con 8 votos. El capitán Alonso de Vergara fue electo Alférez Real.
“UNA NAO QUE AVIA LLEGADO A VISTA DESTE PUERTO”
Estas autoridades dispondrían recibir el 17 de setiembre de 1624 a Francisco de Céspedes como nuevo gobernador de Buenos Aires y capitán general quien llegaba desde España. El recibimiento, “comida y sena” incluídas estaría a cargo de Joan Baptista Angel y Martín Martínez de Ulate, los gastos corren por cuenta del oidor. En tanto Miguel de Revadeneyra y Joan Barragan son nombrados “para que acudan a componer las casas en que se a de aposentar el dicho Señor Gobernador”.
LA IMPORTANCIA DE CÉSPEDES Y ZABALA
En el Cabildo de Buenos Aires del 18 de setiembre 1624 se lee el título que entrega F. de Céspedes quien fuera nombrado por el Rey el 16 de abril de 1623. Notamos la demora entre el nombramiento y la asunción como gobernador, hecho a valorar en el estudio de la historia en esos tiempos.
Francisco de Céspedes promueve la fundación de reducciones o de doctrinas en poblaciones establecidas, éste es el caso de nuestros chanás en las islas del río Negro. Su nombre adquiere importancia en la historia de Soriano al igual que el de Fray Bernardino de Guzmán, Fray Juan de Vergara o años después la tremenda importancia de Bruno Mauricio de Zabala en lo que fuera la construcción del actual departamento de Soriano cuando ordena el traslado de SDSoriano desde isla Vizcaíno al sur del río Negro y luego otorga al Cabildo de SDSoriano, en 1718, la administración de las tierras comprendidas entre el arroyo Grande, ríos Negro y Uruguay, río San Salvador y continuación con arroyo Maciel y laguna de los Chanás. Casi cien años después, 1816, José Artigas comunica al Cabildo de Soriano la creación oficial del departamento con los mismos límites que había adjudicado Zabala.
TEMOR A LOS HOLANDESES
Volvemos al Cabildo de Buenos Aires, 1624: “En este cavildo se leyo un papel del Señor governador (Céspedes) por el qual hase relacion de su viaje y perdida de la baya (Bahía) del Salvador costa del Brasil y que era publico trataba de venir a este puerto por lo qual desde que avis llegado a esta ciudad que avis sido a los dies y siete de Septiembre pasado avia hecho juntas para tratar en la fortificacion y defensa deste puerto…”
Es así que los chanás de las islas del río Negro acudieron a ayudar a fortificar Buenos Aires, conocidos indios porque ya comerciaban con esta ciudad desde la segunda fundación de ésta en 1580. En este encuentro se acuerda la llegada de una misión que finalmente se realizaría en diciembre de 1624 a la actual isla Vizcaíno al mando de Fray Juan de Vergara (tenía el poder otorgado por Bernardino de Guzmán) y el Capitán Salvador Barbosa de Aguilar como Protector de los Naturales.
LA RELACIÓN CON LOS INDIOS Y SU COMERCIO
1628 – “Instrucion que da el Cavildo Justisia y Reximiento de la ciudad de la Trinidad puerto de Buenos Ayres”.
De las Actas de su Cabildo se desprende la consideración hacia las reducciones de indios, entre las cuales se encontraba la de los chanás del río Negro, rebautizada luego Santo Domingo Soriano. Es clara la actitud a mantener y el comercio que se les permitía hacer a los indios.
“Pedir en favor de los yndios y de su conservacion y augmento todas las cosas de que careçen y tienen nesesidad para que no sean molestados ni agraviados ni los saquen de sus casas para tratos ni granjerias ni los doctrinan … para ninguna parte ni persona alguna porque dejan sus mujeres e hijos perdidos y por el mucho trabajo se uyen y no buelven a sus casas y poblacionesy subceden otros daños mayores.
Pero que los governadores no nombren corregidores en los asientos de los yndios y se quiten los que tienen puestos.
Pedir que no entren españoles a rrescatar con vino ni otra cosa a los dichos assientos ni Reduçiones y que dejen benir libremente con sus caballos y frutos a las ciudades de los españoles a los dichos yndios para que ellos los vendan y se aprovechen…”
Esta acta del Cabildo habla de los indios bautizados, convertidos y reducidos de la otra banda del río de la Plata, lo que certifica documentalmente la fundación de doctrinas en el actual Uruguay, entre ellas la actual SDSoriano. Hablamos de 1628, irrefutable documento de la existencia de reducciones. Sigue:
“… ansimismo sobre los yndios que nuebamente dicen aberse descubierto bauptiçado convertido y reducido de la otra banda deste rrio de la plata hacia las probinçias del tapi Uruay y braça e ynformaran y pediran los dichos procuradores de la verdad y de lo que conbenga para que se sepa y entienda y de su pobreça por no ser tierra de oro plata ni perlas ni hasta oy se an visto estos generos en esta tierra traydos por ningunos yndios ni por otras personas de aquellas partes …”
En 1628 se habla de “indios que nuevamente dicen haberse descubierto, bautizado, convertidos y reducidos de la otra banda de este río de la Plata”, una frase que lo dice todo. La manera de ver los españoles a los indios, situados en la “otra banda del río de la Plata”, “nuevamente convertidos y reducidos”, frases que se repetirían a la llegada de otra orden como la dominica. Lo de “nuevamente convertidos” sostiene aún más el “principio” fundacional que hablan los libros del Cabildo de SDSoriano en 1610, respaldado por Dámaso A. Larrañaga, Andrés de Oyarvide y los mapas de los Teixeira.
Sin dudas y de modo irrefutable el Cabildo de Buenos Aires documenta los inicios de Villa Soriano y el 1624 de su fundación oficial.




